Ishayas Haciendo la Diferencia

La Ascensión brinda paz a todos

La Ascensión de los Ishayas funciona para todos, sin importar su origen o experiencias de vida. Hemos enseñado la Ascensión a niños en escuelas y a adolescentes en programas para la juventud, en refugios para indigentes y víctimas de violencia doméstica, a víctimas de crímenes, y a internos en prisión, a gente que está atravesando situaciones económicas muy difíciles, e incluso sobrevivido guerras civiles.

Sin importar los retos que hayas experimentado en la vida, el impacto de la Ascensión es el mismo: si utilizas una técnicas de Ascensión, eres automáticamente llevado de regreso a un estado de quietud y presencia. Con la práctica constante, cualquier hábito que te esté atando a experiencias pasadas se disuelve, dejándote libre para experimentar la vida en plenitud.

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"Hoy me siento libre... soy una persona nueva"

– Jeanne Françoise (Rwanda)

La Ascensión en las escuelas

Los niños pueden aprender a Ascender desde los 4 o 5 años, y la práctica puede hacer una gran diferencia en sus vidas. Las técnicas de Ascensión (o 'palabras mágicas') regresan a los niños a su estado natural de calma y juego gozoso, y los ayudan a dejar ir cualquier estrés o retos que enfrenten. Los niños lo experimentan como algo divertido, casi como un super poder secreto.

Cientos de niños y adolescentes han aprendido a Ascender como parte del programa de The Bright Path en las escuelas en Venezuela, Brasil, Australia, Nueva Zelanda, España, y otros países. Los niños pueden aprender individualmente, con familia, o amigos. Los padres notan que sus hijos se vuelven más tranquilos y resilientes cuando utilizan las técnicas de Ascensión. Los profesores dicen que el comportamiento de los niños mejora una vez que aprenden a Ascender. La violencia en el patio de juegos disminuye, al igual que cualquier altercado.

La Ascensión en las prisiones

La mayoría de las personas en prisión han tenido vidas muy difíciles. Muchos han experimentado violencia extrema. Muchos tienen problemas de adicción y problemas mentales. Estar en prisión exacerba el sentimiento de miedo y aislamiento.

La Ascensión de los Ishayas se ofrece en 28 prisiones alrededor del mundo. Alrededor de 7,000 prisioneros y 500 miembros del personal han aprendido las técnicas. Los prisiones dicen que han cambiado su vida para bien. Se han vuelto menos reactivos, más calmados, más conectados, positivos, pacíficos. Con el apoyo constante y la práctica, el condicionamiento del pasado se disuelve. Los oficiales dicen que como resultado de esta sencilla práctica de meditación, el comportamiento de los prisioneros ha mejorado y la violencia ha disminuido.

"Yo elijo paz verdadera, libertad de la enfermedad, estrés, enojo. Una vida completamente nueva."

- Ed (Interno en Nueva Zelanda)

La Ascensión en los hospitales

Las enfermedades y lesiones graves tienen efectos físicos, pérdida de movilidad, de control, dolor intenso. También pueden tener repercusiones emocionales y mentales importantes debido a la pérdida del control sobre el cuerpo y la vida, y a los temores sobre el futuro y la muerte.

The Bright Path ofrece los programas de Ascensión en hospitales y hospicios. Gente con problemas de salud importantes son bienvenidos en los cursos en la comunidad. Muchos Ishayas trabajan en el sector salud y se han dedicado al servicio y sanación de los demás.

La Ascensión brinda los medios para regresar la atención al momento presente. En el presente, el dolor físico exige menos atención y causa menor sufrimiento. La ansiedad y el miedo desaparece mientras las técnicas de Ascensión están siendo utilizadas.

La Ascensión en programas para la juventud

Las experiencias que tenemos en los primeros años de nuestra vida tienen un impacto duradero. Los niños y gente joven que ha experimentado la pérdida, el abandono, o el trauma, con frecuencia carga esas experiencias a lo largo de sus vidas.

Los Ishayas de The Bright Path han trabajado con gente joven vulnerable, en orfanatos, casa hogar, escuelas para niños en alto riesgo, y programas recreativos para la juventud, en Brasil, Venezuela, México, y Nueva Zelanda.

Los jóvenes en esos programas dicen que las técnicas de Ascensión les han permitido soltar y encontrar un espacio de calma en medio de circunstancias extenuantes. Experimentan menos miedo y enojo. Se llevan mejor con otros, y les resulta más fácil lidiar con las exigencias de la escuela y el entrenamiento.

La Ascensión en los albergues para personas sin hogar

La gente se encuentra a sí misma en situación de calle por muchas razones diferentes: pobreza, trauma, el fin de una relación, para huir del abuso, adicciones, enfermedades mentales, entre otras.

A pesar de sus circunstancias, la gente en situación de calle quiere las mismas cosas que el resto de nosotros: tener paz, esperanza, amor, gozo, libertad y un sentido de propósito en la vida. Es por esto, que los Ishayas de The Bright Path ha comenzado a enseñar en albergues para indigentes en Estados Unidos, recibiendo una reacción positiva.

La Ascensión funciona al disolver patrones de pensamiento, sentimientos y comportamiento, incluyendo aquellos que surgen de trauma del pasado. Las Actitudes de Ascensión traen calma, sanación, esperanza, auto-aceptación, y paz, independientemente de las circunstancias externas.

La Ascensión en los albergues para víctimas de violencia intrafamiliar

La gente que experimenta violencia (incluyendo violencia sexual) con frecuencia carga los efectos de esto por muchos años. Aún y cuando las cicatrices físicas han sanado, el estrés mental y emocional puede continuar, incluyendo las emociones de miedo, vergüenza, y trauma recurrente.

Los Ishayas de The Bright Path han enseñado Ascensión en albergues para mujeres que han sobrevivido violencia extrema. Muchas de las personas en estas comunidades que han sido víctimas de violencia han tomado el curso de Primera Esfera.

Las técnicas de Ascensión calman la mente, trayéndola a un estado de quietud consciente que está más allá de la experiencia física. Con el apoyo adecuado y la práctica constante, estás técnicas ayudan a los Ascendedores a aceptar e ir más allá del pasado, encontrando una experiencia de calma, aceptación y serenidad.

La Ascensión en Cuba

Desde el 2007, muchos Ishayas han viajado a Cuba, con sus propios recursos, para compartir la práctica de la Ascensión. Estos Ishayas se encuentran constantemente maravillados por la extraordinaria pasión de los cubanos, su generosidad, y amor a la práctica de la Ascensión.

La Ascensión ha crecido a un ritmo extraordinario en Cuba. El primero curso de Ascensión que se enseñó tuvo tan solo 8 asistentes, unos cuantos meses después, los cursos eran de 300 y 400 personas.

La Ascensión en África

Muchos países africanos han experimentado guerras civiles que han causado división y experiencias traumáticas que tardan décadas en sanar. La pobreza y otros problemas sociales y económicos también se combinan causando estrés considerable y mayor dificultad en la vida en el día a día.

Los Ishayas han enseñando la Ascensión a grupos comunitarios, mujeres líderes, y a maestros y niños en escuelas en Rwanda, Congo, y Mali. Todas estas naciones se encuentran en etapas de restablecimiento de paz y la recuperación después de sus respectivas guerras civiles. La Ascensión ofrece oportunidades para movernos más allá del pasado. Aquellos que han aprendido dicen que la práctica les trae serenidad, calma, y un sentido de paz en medio los retos, y la turbulencia de su vida externa. También hemos enseñado la Ascensión a trabajadores de ayuda, ayudándoles a aliviar el estrés de trabajar en países destruídos por la guerra.

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